Rincón de las frases.

Aún con dolor puedes dormir.

No hay flores en la tumba del pasado (Calamaro)

Etiquetas

martes 8 de julio de 2008

Sol


Sol era una niña linda que caminaba sola por una calle también sola alejándose de la ciudad con un brillo ingenuo en el rostro.

Sol saltaba sobre sus pies pequeños talla 34 en los zapatos y 35 en las zapatillas e iba pensando justamente en unas zapatillas q tenía puestos. Eran totalmente blancos, y tenían un nudo cuidadosamente ensayado en forma de corazón. Y es que Sol también era romántica - gustaba de Arjona , Laura Pausini, tangos q sus abuelos escuchaban y otros tantos otros cantantes de su tiempo. También decía gustar del vals, pero lo cierto era q el único vals q escuchó fue el "tiempo de vals" de Chayane -

Sol miraba el nudo en forma de corazón de sus zapatillas y sin detener sus saltitos alocados en medio de una calle saliendo de la ciudad, miraba la luz cerca del sol para iluminar aún mas sus ojos y poner esa cara bella de chica risueña que tantas veces había ensayado frente al espejo por si algún chico le dijera algo lindo. - Q hiciera algo lindo - pensaba.

Pensaba, imaginaba… alucinaba como drogada sin dejar de dar saltitos como una loca en medio de una calle sin asfaltar alejándose de la cuidad con algo de prisa porque ya iba a ser tarde y mamá la estaba esperando. Pero q importa… el amor bale un regaño y más. - Y si mi papá se molesta - pensó - el llega mas tarde q todos, pero por si pregunta llamaré a Jadira para decirle que le diga a mi papá, si llama, claro, q estuve toda la tarde estudiando historia… total si pregunta algo más, ayer estudié historia. No se dará ni cuenta-. Ellos ya no entienden de estas cosas.

Y quería decir q ella si entendía de esas cosas pero algo en ella la hizo dudar y siguió imaginando. Algo verdaderamente romántico sería q un chico se abriera el pecho, se sacara el corazón, lo pusiera en una urna de cristal, sin sangre, claro - q asco - y se lo regalase envuelto con papel de regalo de haditas con una carta dentro q dijera: Para ti mi corazón, para ti mi vida, Sol de mi razón. - !Q liiindo! - Y lo tendría junto a sus peluches escuchándolo palpitar para ella, sólo para ella - Tiene q palpitar siempre en la urna, así debe ser, sino, no lo recibo. De que me sirve un corazón que no palpita… Claro que si me lo da un chico, tendría que morir, pero que importa, no es hermoso morir por amor… por amor a mí. ! Hay que liiindo sería! Q romántico - Alucinaba y seguía saltando como loca en medio de una calle sin asfaltar alejándose de la ciudad.

Sol se salpicaba de los charcos de la carretera sin asfaltar, pero no le importaba, porque todo era por amor y por amor nada es demasiado. A unos cuantos charcos más lo estaba esperando Adrián Raúl Lindo Saavedra - Q lindo era su nombre … si Lindo -. Adrián tenía unos cuantos años más q ella, pero que importa, para el amor no hay edad y los chicos de su edad parecen haberse quedado niños. Ella ya no era una niña, ya no. Ahora tenía 15 años y hacía tiempo que tenía esas visitas mensuales que su mamá le explicó, aunque ella ya lo sabía de hace tiempo - Mamá y sus ideas, ya no soy una niña -. Pero lo que más le atrajo de esas visitas mensuales era el hecho de q eso demostraba que ahora ella era una mujer, como dijera en las obras esas que hacen leer en el colegio.

Sol llegó algo temprano, Adrián aún no había llegado. Q importa, esperaría un rato por amor… por amor esperaría toda una eternidad. Se sentó y notó algo tarde q si papá viera sus pantalones si es que le dijera q estuvo toda la tarde estudiando en la casa de Jadira, no lo creería. - Mejor llamo a la casa Alma, ella vive en un calle en remodelación y para con los pantalones embarrados, porque hay un montón de charcos de su casa al paradero… mejor todavía si le digo q ella me empujo a un charco jugando y por eso tengo los pantalones así - Cavilaba Sol mientras esperaba - Ni cuenta se va a dar - concluyó y repasó el espacio a ver si Adrián estaba cerca. Y lo vio.

El corazón empezó a latirle rápido y vio cómo Adrián se acercaba y sin poder aguantar más, ella se paró y fue corriendo a abrazarlo como en una película… una película de amor.

Adrián tenía 18 años y había tenido unas cuantas novias, aunque eso Sol no lo sabía - El no se lo había dicho -. En realidad, si sabía, pero se hacía la q no, porque esperaba q el se lo dijera, q le dijera q dejó a todas esas por ella, sólo por ella. En realidad Adrián no las había dejado a todas - Sol era una niña, el quería mujeres de verdad -. Pero lo tenía todo controlado, vivían en lugares bastante alejados una de la otra y las sacaba a pasear por lugares diferentes. En realidad las dos sabían de la existencia de la otra, pero no querían creerlo. Eran solo sus amigos los q les decían q un conocido de la hermana del vecino de su primo le había dicho q hasta había tomado fotos con el celular… pero las fotos no aparecían y si aparecieran… hablarían seriamente, una a la ves, con Adrián.

Adrián traía un cigarrillo para aliviar el frío y un primo de compañía… habían dejado atrás a unos amigos con los q celebrarían q uno de ellos logró ingresar - Con muchas horas de estudio y muchas recomendaciones monetarias q hizo su papá - a la universidad.

Se quedaron ahí un rato, viendo como los arboles decían cosas q cada quien escuchaba a su modo. Sol besaba los labios de Adrián y Adrián los dientes de ella - No sabía besar - y se tocaban y respiraban más fuerte y Adrián quería tocar más y Sol no lo dejaba, pero se seguían besando… ya no sabían como, pero se besaban.

Sol estaba enamorada y veía con los ojos cerrados. Veía q Adrián lo quería. Sentía todo y sentía q Adrián lo quería. Oía todo y oía q Adrián le decía te quiero. En realidad había besado a otros chicos también y una ves uno de ellos le pregunto si amaba a su enamorado y ella dijo q tanto así no. Pero de seguro lo quería mucho. No estaba segura, pero q importa. Todo como si en realidad fuera cierto.

Sol se detuvo un rato y le preguntó a Adrián si era cierto q seguía con Claudia…

-Un amigo me ha di…-

-Quién te ha dicho eso? Avísame. Es men…-

-Un amigo pues, pero es cierto o no?-

-Ese tu amigo debe querer algo contigo, porque te está diciendo puras men… -

-Pero no es un amigo, es una amiga, lo de amigo, lo dije por decir…-

-De todas formas, es mentira - Dijo Adrián medio molesto - Quizás quieres terminar conmi… -

-No, no es eso, sólo quería aclarar las cosas- Se excusó Sol - Ahora le digo a mi amiga q no diga mentiras -

Adrián estaba tranquilo porque era muy cierto q el había terminado con Claudia hace tiempo. El estaba con Amalia, hecho q le daba seguridad, porque ninguna de las dos se ha dado cuenta de nada - Q tontas son -.

En realidad Sol sabía de Amalia, pero había preguntado por Claudia por probar, ya q esta era su ex amiga. Amalia era mas fea q ella y mas fea q Claudia - La pobre no sabía ni peinarse bien -. Eso la aliviaba, porque pensaba q tenía las de ganar y si no, estaba Johan, q lo perseguía a cada rato - Está q babea por mi - Pensaba Sol. Por otro lado Amalia tenia 17 años y pensaba q Sol era una mocosa. Eso le daba las de ganar. Eso también la aliviaba.

Adrián tubo la idea de invitar a Sol a la fiesta en honor de su amigo. En realidad a eso vino porque justo al día siguiente Amalia tenía un examen y no podía ir.

Esa noche la casa de Roger iba a estar vacía. Sus papás se habían ido a comprarle un regalo a otra ciudad. En realidad se fueron para pasar un fin de semana solos… como en los viejos tiempos y dejaron a su hijo solo… después de todo ya era mayor y había ingresado a la universidad - Ya se olvidó q pagó todo un sueldo - y debía tener mas responsabilidad.

Sol no podía decirle q no a esa invitación, porque le iba a presentar a sus amigos como su enamorada, lo q la hacía algo así como la legítima. Además seguro estarían sus amigas… q son enamoradas de los amigos de Adrián, también habría mucha gente nueva q conocer, muchas cosas q bailar, muchos ratos felices q pasar. Pero no tenía permiso. Preguntó si alguna de sus amigas iría. Adrián le dio una relación y entre ellas estaba Paola, q casi vivía al lado de la casa de Alma y q estaba con un tío suyo de mas o menos 20 años q la acompañaba porque su papá estaba de viaje y su mama… su mamá había muerto. Entonces Sol llamó a Paola para q le dijera a su tío q llame a su casa para decirle a su mamá si podía darle permiso para quedarse hasta mañana a dormir - Q le diga q te sientes sola o algo así. Mamá es algo sentimental, seguro acepta - Y todo estaba arreglado.

Sol estaba enamorada. Caminaba de la mano de Adrián de regreso a la ciudad y se sentía tan feliz. Atrás venía el primo de este, q había ido para informar a los amigos si había algo y Adrián ya no podía ir a la fiesta. Eso no lo sabía Sol y nunca lo sabría porque todo salió bien. Todos iban a la fiesta. Sol de la mano de Adrián, con cuidado por si alguien los ve - Un tía, una tía, un primo… algún chismoso - Sol de la mano de Adrián, con abrazos y besos si alguna chica se fijaba mucho. Adrián de la mano de Sol, con guiños a los amigos q lo vieron con Amalia. Adrián de la mano de Sol, con abraso y beso si algún idiota se fijaba mucho - Orgulloso por las miradas de "Quién como tú"… con dos he - Y una mas en camino, parecía querer decir.

Cuando llegaron a la fiesta, Paola estaba picada y se besuqueaba sin asco con Sebastián, porque se enteró q Matías, su enamorado, se había ido de la fiesta porque tenía q encontrarse con Laura, porque hoy se le hacía. Sol la tomó del brazo y se la llevó.

-Qué te pasa, q estás haciendo, pareces una perr… - Le increpó Sol, pero fue interrumpida.

-No me digas huevadas, tu q sabes… - Contestó.

-Ya pero cálmate, q pasó, cuéntame… -

Paola le contó su tragedia a Sol. Paola estaba enamorada y ahora era una chica despechada. Sol era una chica enamorada y le comprendía… eso quería creer… eso creía Paola. Sol juntó la mayor madures de su ser y le dio un consejo a Paola. Debía dejar a ese estúpido de Matías.

- Pero lo quiero - Se defendió Paola.

- No seas tonta, si te hace eso ahora, q tienen tan poco tiempo…-

- Ya es medio año - Aclaró Paola.

- Bueno, eso q mas da. La cosa es q debes dejarlo, porque el no te quiere -

- Quiero tomar -Concluyó Paola.

Y con 15 años sobre el cuerpo, 30 entre las dos, 30 años y 7 meses entre las dos, 30 años; 7 meses y 23 días entre las dos. Ninguna de las dos sabía el sabor del alcohol a ciencia cierta, cerveza como ron, ron como cerveza, gaseosa en el ron, ron en la gaseosa, sangría, cerveza, vino para brindar y nada más - Es mejor solo tomar la cerveza, no te embriaga tanto- decía una de ellas. En realidad lo habían oído hablar, pero lo decían con la seguridad de quien tiene años en el oficio. - A mi me gusta más el vino. Siempre lo tomamos en mi ca… - El sonido de la música q hacía q tengas q gritar - La ves pasada tomamos con unos amigos… -. En realidad era una alucinación. - Y quedamos hechos unos trapos… como para trapear el piso … jajajajaja - La música q incita el cuerpo a bailar. Todos bailan.

-Quieres bailar - Sacó Adrián a Sol acercándose de una esquina donde hablaba con sus amigos de cosas de hombres.

Y bailaron como dos arboles ensayando piruetas y poses en busca del sol por un mismo hoyo, enredándose más y más. Con los cuerpos enredados, contorneados, agachados… Lo q el principio de la moda había impuesto.

Sol era romántica y estaba enamorada, pero dejemos eso para otro tiempo, dejémoslo para los soñadores, para los niños y las niñas. En el concierto de cosas por hacer cuando se es mayor, el romanticismo se va quedando atrás - Ya soy una mujer - pensaba Sol cuando la conciencia la parecía apretar en instantes pequeños, casi inexistentes, milisegundos. La música, q buena onda en la música, q locaso.

Sol era romántica y les gustaban los tangos q escuchaban los abuelos, los huaynos de mamá. Pero en esta noche no importa.

- Ta Buena music amiga… por qué no sales a mover el cuerpo un toke - le dijo Sol a Paola.

-Es que no hay con quien flaca -

-Acá estoy yo-

Y las dos se contornearon como pudieron con unos bazos de alcohol en la mano cada uno. Jugando a darse de beber de bazos cruzados. Con la música q decía en sus letras una y otra ves, de canción en canción, de autor en autor, la misma cosa. Muchos coreaban las canciones y quizás sabían lo q decían, quizás no; pero todos bailaban, como en la ultima fiesta de sus vidas.

Las horas pasaron. Los pasos en los bailes se agotaron, los géneros en la música se pasaron y repasaron. Algunas baladas con las parejas bailando lento cuando aún se podían parar, las últimas apoyándose uno sobre el otro para no caerse en el acto.

Confusión, alcohol en la sangre, la bulla, las caras. Sol no veía a Adrián, lo busco con la mirada y lo encontró parado a unos cuantos pasos. Se acercó, estaba de espaldas y sin decir palabras lo volteó y lo besó. Y le gritó te amo.

Todos miraban, todos, la bulla parecía haber parado. Sol vivía su instante de gloria. Ahora nada la podía separar d Adrián. No podía ver bien, pero con los ojos sólo un poco abiertos, a pesar del alcohol en sus venas, sentía la mirada de todos, miraba la mirada de todos. En su cabecita se dibujaban instantes infinitos, con flores flotando, con todo lo q a ella le hacía feliz, con el sol en la cima de cielo, con mariposas jugando con sus alas, con nubes dibujando corazones, dibujando Adrian entre sus cuerpos blancos, con palpitaciones del corazón q ella sentía todo el tiempo. Alucinando con los ojos risueños semicerrados besando su amor y su vida como lo sentía en ese momento de orgullo y superioridad. Alguien se acercaba empujando todo, a todos y de un momento a otro la aparto de su sueño.

Sol cayó porque no pudo sostenerse. Demasiado alcohol en las venas. Alzó la mirada pensando encontrar a Adrián defendiéndolo de ese estúpido q los había turbado en un momento tan precioso. Adrian estaba parado, pero tenía en la cara la expresión de la rabia, de los celos, del dolor, de la miseria y parecía q una lágrima quería rodar de uno de sus ojos. Ojos q Sol había visto y amado tantos momentos en su corta vida. Al costado de sol, también caído, estaba el primo de Adrián, Rodrigo.

Sol estaba enamorada y al comprender todo, el planeta donde habitaba había dejado su órbita y sin hacer caso de gravedad o cualquier fuerza abandono el sistema y se alejó sin irse. El cielo q brillaba con sus nubes de corazón se rompió como un cristal y dejó la lejana oscuridad sin estrellas. Sol se paró como pudo y pidió perdón como pudo y se abalanzó sobre Adrián pero este estaba estupefacto.

Adrian se había enamorado. Amor a primera vista… a primera vista de un beso q fue suyo solamente cuando no sentía nada por Sol… sentía celos de lo q nunca amó, pero q ahora amaba. Era otra la q amaba, otra con la q jugaba - Así sentía - Pero q destino más injusto, enamorarse de alguien justo cuando se aleja de ti.

Sol estaba enamorada y le atormentaba la ves en que dijo: "Tanto así no". Sol estaba llorando sobre una herida ambulante q estaba sobre ella, sobre Adrian, sobre ella, sobre Adrián. Sol no sabía q decir, pero pedía perdón como podía. Con la boca q no podía pronunciar esa simple palabra, con el alcohol en el cerebro, con el cuerpo q parecía q se le iba a caer. Y todos miraban el espectáculo como si vieran televisión.

Adrián quiso salir de ese lugar de desgracia, de humillación; pero uno de sus amigos no lo dejó y lo llevó a uno de las habitaciones de la casa. Sol lo siguió como pudo pidiendo perdón como podía sin poder captar la ayuda de nadie ni siquiera par ayudarla a caminar. En todo la casa, entre todas las personas q conocía ahí, no encontró ni un sólo amigo o amiga. Al notarlo, su pena se multiplicó y se sentía culpable y quería pedirle perdón a todos, perdón por equivocarse. Ella no quiso - Amigos, perdón, qué puedo hacer para q me perdonen? - equivocarse - Seguirán siendo mis amigos, verdad? - Pensaba mientras seguía a Rodrigo como podía y pedía perdón como podía. Tenía lagrimas alcoholadas en las mejillas - No era por la irritación del humo del cigarrillo -. Lloraba… lloraba… perdón… lloraba… perdón… lloraba.

En la habitación quedaron los dos solos.

-No fue apropósito, me equivoqué de perdona… Me puedes entender por fa… - Dijo Sol como pudo.

-Y como sé q eso es cierto?, Le gritaste a todo el mundo q lo amabas. Como sé q no es arrepentimiento lo q me dices y no equivocación como dices? Cómo sé?-

-Yo soy solo tuya - Dijo Sol como pudo y se quito la chaqueta q llevaba puesta sin ninguna intención.

Adrián la vio atentamente, lujuriosamente, celosamente, tristemente, humilladamente. Ana comprendió lo q debía hacer. Y no se detuvo hasta q quedó completamente desnuda.

Todo pasó. Con alcohol en las venas, en el cerebro, en las lágrimas, en el sudor. Con humillación en los ojos de Adrián. Sintiendo como tocando un cuerpo ajeno. Y es que el amaba a la mujer que besó a su primo, a la mujer de ese instante. No a otra, no a la que tenía ahora, ni a la q tubo antes.

Sol estaba enamorada y se entregó como pudo a sus 15 años, 5 meses, 11 días 3 horas y 45 minutos turbada por el alcohol y rellena de culpa. Así conoció el placer y toda la vida le sabría a culpa y alcohol.

7 meses, 21 días 20 horas y 15 minutos pasaron desde esa madrugada de trazos vitalicios en las heridas de Sol y estaba tirada en una cama esperando el nacimiento prematuro de su hijo. Ahora sí q era una mujer, pero ahora ya no quería ser mujer. Pero no había marcha atrás. Sólo a veces rumeaba con Bunbury esa canción q decía "De pequeño me enseñaron a querer ser mayor. De mayor voy aprender a ser pequeño".

Sol llego a su casa al día siguiente destrozada y sin querer decir palabra. Le dio rabia encontrar a sus padres en la puerta esperando para regañarla. No la entendían. Nadie la entendía. No se dejaba entender y menos en ese momento. Recibió sin quejas sus gritos ese día como tantos otros días en los q le llamaron la atención porque traía bajas notas. La sentenciaron a no salir. Ella no dijo nada pues tampoco quería salir. Dejo de lado todo y quiso reponerse, dejar todo atrás y empezar de nuevo. Hasta le puso fecha al día de comienzo de una nueva vida, pero los planes se le vinieron abajo cuando semanas más tarde se enteró de su embarazo. Buscó a Adrián… para decirle… para contarle… para pedirle ayuda… pero sólo supo q se fue lejos unos días después de esa fiesta-Ahora que hago? -. No supo más.

Usó la mentira de escudo lo más q pudo, pero la verdad fue evidente meses después. Nada lo podía ocultar. Sus padres quisieron saber q pasó, pero no obtuvieron nada de labios de Sol… por ello pensaron q quizás abusaron de ella porque desde esa ves no hablaba mucho, no salía, y trataba siempre de hacer mejor las cosas. Un día de tanto pensarlo, se convencieron de ello y no volvieron a preguntar nada por temor a herirla. Y la ayudaron como pudieron. Y ella salió adelante como pudo.

A veces solía pensar q todo era culpa de sus padres q no la supieron corregir a tiempo, q no la supieron poner en su lugar, pero poco duraba ese consuelo, porque ella era vigilada, ella era regañada, ella sólo necesitaba una reja en su habitación para estar en prisión. Entendía q todo fue su culpa. Entendió q para tener algo debes dar algo a cambio. Mas libertad… más responsabilidad. Madures… golpes en la vida, experiencia. Ahora tenía la experiencia, pero que inútil. La experiencia siempre te llega cuando ya no la necesitas para nada. Arrepentimiento es lo único q nace al evocar instantes q empuñaste la daga contra tu pecho. Pero Sol siguió, con paso firme, con paso tirando para firme, con paso firme. Ahora no sólo era ella.

Adrián llegó a casa desaliñado y con el corazón perforado por manos extrañas, las manos de su primo, las manos de Sol, sus propias manos, ahora extrañas. No se podía sacar de la cabeza a la mujer q amaba en brazos de otro. Y quiso ser el q recibió ese beso y ese "Te amo", pero en sus mil alucinaciones, millones de rostros iguales al de su primo besaban una y otra y otra ves a la mujer q amaba. El quería matarlos, extinguir a todos los Rodrigos del mundo, pero no podía, todos eran Rodrigo, el vendedor de la tienda, el profesor de la academia, el compañero de al lado, el amigo q llamó para salir a ligar chicas. Entonces pensó q si mataba a su primo todos los Rodrigos de este universo y de todos los que existan, desaparecerían. Tomó la navaja de afeitar, se aseguro q estuviera bien filuda y fue a casa de su primo con el pretexto de hacer las pases y cuando este abrió la puerta de su casa, simplemente lo empujo contra la pared y sin dudarlo le cortó la yugular y vio brotar la sangre de su cuello mientras todas las personas se convertían en Rondrigos con el pescuezo degollado. Entonces corrió, corrió para huir de todos esos Rodrigos con pescuezo degollado.

Llegó al lugar donde Sol la esperó por última ves. Y quiso encontrarla de nuevo y pensar q todo fue un sueño, pero no estaba y sin entender su realidad se convenció de estar en un sueño. Ligero como en un sueño, corrió a buscar algo con q cavar… encontró una pala sucia en el patio de una casita pobre en las afueras de la ciudad, justo donde se encontraba y con ella cavó lo mas hondo q pudo. Quería enterrarse en el lugar donde debió morir ese sueño - Esta pesadilla -. Pero al terminar el hoyo se dio cuenta q no había quien lo entierre y se sintió impotetente, tan impotente, no poder enterrarse a sí mismo. - Qué importa, se dijo, es sólo un sueño, seguro q puedo enterrarme yo mismo, pero primero debo morir - Tomó la navaja y se corto en todos los lugares donde sabía q debía cortar para morir - Mierda, como duele para ser sólo un sueño-. Y murió y cayó a su tumba cavada por el. No despertó, pero durmió para siempre. Adrián no entendió q si ya no puede estar peor, se estará mejor, basta con esperar a que sople el viento a favor. No entendió su juego y se perdió en su propio laberinto.

Aquí les dejo las dos canciones a las que hago referencia:

1.- De mayor-Enrique bunbury.

2.- El viento a favor-Enrique Bunbury.



Archivo del blog